El niño de la ventana

El niño de la ventana es una historia algo escalofriante muy conocida por los habitantes de Guanajuato México. La historia cuenta que un día, los papás de un niño de poca edad, aproximadamente cinco o seis años, salieron de su casa sin motivo aparente hacia un lugar que hasta el día de hoy se desconoce y dejaron al pobre e indefenso niño dormido en su habitación.

Pasaron largas horas y la necesidad de alimentarse despertó al niño, quien rápidamente se dirigió a la habitación de sus papás, pero con una mirada entristecida se dio cuenta que no estaban. Era ya media tarde y el descuidado infante que aún no entendía con claridad que sucedía, se sentó en el borde de una ventana que daba hacia la parte frontal de la casa y con una vista panorámica de la calle, donde esperó con ansias el regreso de sus padres.

Con el paso de los días el hambre, el cansancio, la soledad y la melancolía venció aquella alma pura, quién seguía recargado con una mirada desgarradora en la ventana. El tiempo se estaba agotando y en un parpadeo, el niño cayó estrepitosamente al suelo, esfumándose por completo todas las esperanzas de su vida.

Pocas semanas después, los vecinos intrigados por la inactividad dentro de la casa fueron a averiguar que sucedía, entraron forzando la puerta principal y lo primero que encontraron a su merced, era el cuerpo del desamparado niño, a quién le dieron santa sepultura en un cementerio cercano.

Después de todo este mediático desenlace, aún no se sabe el paradero de sus papás ni el motivo por el que abandonaron a su hijo.

Pero al poco tiempo, algunos testigos cuentan que al punto de caer la noche se puede apreciar la silueta de un niño de aspecto pálido y deteriorado en la ventana, y este desaparece al mirarlo fijamente.

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