La Llorona

“…aparecía muchas veces como una señora compuesta con unos atavíos como se usan en Palacio; decían también que de noche voceaba y bramaba en el aire… Los atavíos con que esta mujer aparecía eran blancos, y los cabellos los tocaba de manera, que tenía como unos cornezuelos cruzados sobre la frente.”

Hace tiempo hubo una mujer humilde y hermosa, afortunada pues trabajaba en una casa de una adinerada familia en la que por mucho tiempo realizaba labores domésticas, todo muy rutinario, nada fuera de lo usual. Esta mujer era esbelta y agraciada y mantenía una relación de trabajo con sus patrones nada fuera de lo común.

Al pasar de los años, esta mujer tuvo la fortuna, o quizá la desgracia de comenzar un romance secreto e indebido con el joven hijo de la casa, y mantuvieron su relación a escondidas hasta que un día… sucedió lo inevitable, ésta mujer había concebido unos bebés en su seno.

la llorona en pena

Aunque la felicidad llenaba a esta mujer, también la angustia y la desesperación brincaban en el pecho de aquella nueva madre, era un hecho de que lo sucedido era un desastre y la mujer se decía – ¿qué haré?, ¿qué pensarán todos de esto?, ¿Qué pensara la familia por lo que hemos hecho? – y de igual manera el joven heredero no pensaba otra cosa que la reprimenda de su familia, le inquietaba sobre manera que sus padres lo desheredarían.

Ya los demonios susurraban en sus oídos mensajes de muerte, y el terror empezaba a abordar los corazones de aquellos jóvenes padres.

Una noche el joven quiso hablar con esta mujer, y para sorpresa de ésta, el joven le dijo: – ve a tu pueblo con los niños, yo te alcanzaré luego pues escaparé de aquí para ir a ti y me casaré contigo. Entonces la felicidad volvió a apropiarse de la joven mujer, pues ésta se decía – ahora sí que seremos felices, una bella familia.

Cuando la mujer había llegado a su pueblo con sus bebés, esta se preparó para recibir a su amado, armo una bienvenida y lo esperaba lista para casarse, espero el tiempo que le habían prometido, espero y espero pero el muchacho jamás llegó.

la llorona furiosa

Días después ésta mujer regreso a casa del joven para buscarlo, pero éste engreído joven no la recibió, todo lo contrario, la despreció y negó que los bebés fueran de su sangre.

Es realmente terrible lo que puede hacer una mujer cuando la desesperación invade su corazón, pues ésta fue y asesino a sus hijos ahogándolos en una fuente y luego desapareció del lugar. Nadie sabe que fue de esta mujer.

la llorona ahogando a sus hijos

Se cuenta que por lo que hizo, la mujer fue condenada a vagar eternamente sin descanso. Se dice que durante las noches puedes escuchar el llanto de su alma arrepentida y desolada siempre cerca de fuentes de agua y junto a los caminos ahuyentando a los viajeros y a los propios residentes de aquellas regiones, y por eso al pasar del tiempo fue conocida como La Llorona.

Los que afirman haberla visto, la describen como una mujer pálida, sollozando y a menudo dando alaridos de dolor, con el pelo desgreñado y tapando parte de su rostro, y a veces sosteniendo los cuerpos sin vida de sus hijos.

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