La muñeca vieja

Lucie era una niña de 10 años, le encantaban las muñecas y era muy cariñosa con las personas. Cuando cumplió los 11 años, sus padres le hicieron una fiesta, recibió muchos regalos y disfrutó su día al máximo hasta que llegó un paquete inesperado. El cartero había dicho que ese paquete había sido enviado especialmente para Lucie por su cumpleaños, intrigada, empezó a eliminar el papel de regalo que cubría su obsequio y se alarmó al encontrar una de las peores muñecas que había visto.

Era calva, con la piel gris y muy deteriorada, sus ojos parecían querer salirse de sus cuencas y no portaba dientes normales, eran como colmillos muy afilados. Lucie no quería quedarse con ese espanto, pero sus padres le dijeron que debía apreciar la intención de la persona que la envió, aunque nunca supieron con exactitud quién lo había hecho. Escondió la muñeca en el armario y se fue a dormir. Esa noche la niña no pudo dormir, sintió pasos en la casa y una voz que le decía que estaba en el primer escalón de la escalera.

Le explicó a sus padres la situación, pero no le creyeron, lo mismo ocurrió con sus compañeros de clases pero nadie parecía creer que alguien quisiera hacerle daño a una niña de 11 años. La segunda noche fue peor, los pasos y risas se escuchaban por toda la planta baja y la voz decía que ya estaba en el tercer escalón, eso quería decir que la próxima noche lograría llegar a su habitación de manera sencilla.

Tenía mucho miedo y todo empeoró cuando la voz le dijo de manera muy clara que había llegado. A la mañana siguiente, el cuerpo de Lucie fue encontrado sin vida en las escaleras, tenía el cuello roto y muchos rasguños en su cuerpo. ¿Lo peor? Ella tenía a la horrible muñeca en sus manos. Su madre las enterró juntas, ahora la muñeca estaría con ella por siempre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *