La Pisadeira

En algunas historias y leyendas de Brasil, se menciona a una espeluznante figura femenina conocida como la Pisadeira, una mujer anciana de aspecto desmadejado a la que se considera como la materialización misma de las pesadillas y que se alimenta del terror de sus víctimas y de la gula de su corazón.

Tiempo atrás, cierto joven ansioso y de apetito voraz que vivía por la comida, había ingerido una gran cantidad de comida en casa de su abuela durante la cena. El joven tomo un plato y lo devoró, lleno de nuevo el plato del guiso de su abuela y volvió a comerlo todo hasta lamer el fondo, comía tan rápido que la salsa del guiso resbalaba por su mentón. Era un joven gordo y descuidado pues su abuela lo malcriaba y consentía preparándole todos los platillos que le gustaban.

La pisadeira sobre el tejado - Historias Terror

La abuela preocupada por la gula desmesurada de su nieto, le advirtió: – contrólate hijo, ten más calma cuando comes no vaya a ser que te visite la pisadeira – pero el joven aun comiendo le respondió despectivamente – abuela solo son vieja historias de niños – y tomo un vaso con jugo para luego seguir comiendo.

Luego de una hora, el joven se dispuso a dormir y como era una noche calurosa pensó que sería buena idea dejar las ventanas de su dormitorio abiertas, grave error… En la mitad de la noche, cuando la luna aún estaba en lo más alto, el joven despertó con gran sed, pero al tratar de levantarse para ir por agua, noto que su cuerpo no respondía, intentaba moverse pero era como si su cuerpo estuviese dormido, era como si estuviese experimentando una parálisis del sueño por tanto comer.

pisadeira en la cama

La pesadilla de aquel glotón muchacho apenas comenzaba, ya que entre el silencio pudo escuchar un leve zumbido junto con risas de anciana a lo lejos, y luego pudo ver en la ventana abierta de par en par unas manos viejas con dedos largos y amarillentos que terminaban en uñas largas y afiladas, era una anciana que entraba poco a poco por aquella ventana, la decrepita y pequeña anciana fue aproximándose mientras el muchacho temblaba de miedo, sin poder hacer nada más que observar.

La pisadeira

La anciana se posó sobre el estómago de aquel joven haciendo presión en su barriga para luego acercar su rostro con podridos dientes a la boca de aquel muchacho, succionando su miedo junto con su gula como si de un alimento se tratase.

El joven fue encontrado muerto en su casa y cuando lo llevaron al hospital el resultado de la autopsia fue un paro cardiorrespiratorio por complicaciones digestivas. La abuela de aquel muchacho se lamentaba diciendo – es mi culpa pues lo alimente demasiado – ya que ella sabía qué había ocurrido – esa vieja inmunda, harapienta con cara de muerte de la pisadeira asesino a mi nieto alimentándose de su terror.

la pisadeira

Se dice que el único sonido que emite es una estridente risa en forma de carcajadas, que surgen de su boca siempre abierta y llena de dientes putrefactos, una risa que por lo visto sólo pueden escuchar aquellos que son elegidos por ella.

Se dice también que la Pisadeira ronda por los tejados durante la noche, buscando la oportunidad perfecta para adentrarse en alguna casa y atacar a sus incautas víctimas. Normalmente elige los momentos posteriores a la hora de cenar, cuando la digestión produce una mayor somnolencia, y resulta más difícil para el desafortunado elegido el despertarse a tiempo.

la pisadeira

Mientras las víctimas duermen, la Pisadeira se sube sobre su vientre y pecho y los oprime con todo su peso, provocando una lenta asfixia. Esta asfixia es la forma que tiene la Pisadeira de paralizar a la víctima, que aunque llegue a despertar, asistirá conscientemente al ataque sin poder mover ni un músculo en su defensa. En la mayor parte de las ocasiones sus víctimas serán encontradas sin que se encuentre motivo o explicación para su fallecimiento, ya que no recurrirá a la fuerza a menos que sea imprescindible.

Esta criatura posee una fuerza mucho mayor de la que aparenta con su raquítico cuerpo, y según la leyenda se alimenta y hace más fuerte con el miedo de sus víctimas, a las que puede atacar en más de una ocasión para tomar nuevas energías. Sus ataques pueden durar desde unos pocos minutos hasta varias horas, todo depende de cuánto se divierta la Pisadeira, alimentándose de nuestro miedo como un vampiro lo hace con la sangre.

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